Cada cláusula se evalúa comparándola con los términos habituales para ese tipo de documento y jurisdicción, y luego se combina en una puntuación global de 0 a 100, donde un valor más alto significa más riesgo para ti.
Cómo se puntúa una cláusula
Cada cláusula se compara con lo que es habitual para ese tipo de documento en esa jurisdicción. Un pacto de no competencia de seis meses es normal en muchos mercados; uno de cinco años no lo es. La desviación respecto a la norma, lo unilateral que sea el término y lo que te costaría si se aplicara: todo eso alimenta la puntuación.
Cómo leer la puntuación
Las puntuaciones de 0 a 33 indican términos ajustados a la norma. Entre 34 y 66 hay términos que vale la pena negociar. Por encima de 66 hay términos que podrían costarte caro. La puntuación global es ponderada, no una media: una sola cláusula grave sube el total más que varias menores.
Los límites de la puntuación
La puntuación refleja el texto del documento, no tu situación personal. Una cláusula que es estándar puede no ser adecuada para tu caso, y una cláusula inusual puede ser una que aceptaste a sabiendas. Toma la puntuación como una guía de dónde mirar, no como un veredicto.